lunes, 22 de diciembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
Ya se pueden dictar clases a distancia en Medicina
La facultad de Ciencias Médicas de la UNLP inauguró ayer el Salón Auditorio del Hospital Universitario Integrado, el cual fue creado para el dictado de clases a distancia para alumnos de la facultad.
"Es una idea por demás novedosa de nuestro Decano pasado y que se debe al cambio en los modos de atención a los pacientes", indicó el Prof. Dr. Jorge Martínez, decano de la facultad de Medicina, ante un auditorio repleto entre docentes y alumnos.
Hace varios años, cuando los alumnos realizaban sus practicas médicas en los distintos nosocomios, se contaba con "400 camas para cuatro cátedras. Hoy hay 16 camas para seis cátedras. Entonces había que generar una idea diferente, en pos de la educación de nuestros jóvenes", subrayó Martínez.
Así fue que se proyectó el nuevo Hospital como un centro con el equipamiento suficiente para desarrollar la educación a distancia, porque paralelamente a la disminución de las camas hospitalarias se observó también una merma de aulas, tanto en el edificio de la facultad como en los hospitales.
El proyecto del Hospital Integrado surgió hace diez años durante la gestión del decano José Fassi. En ese momento se pensó en la creación de un centro que nuclee información de los trabajos realizados en los hospitales por los docentes y los alumnos.
Hoy, con la incorporación de nuevas tecnologías hizo que ese proyecto de antaño se mejorara y en este caso, se iniciara la posibilidad de la educación a distancia.
Cabe decir que en el espacio que se inauguró ayer, se dictarán clases y se realizarán las conexiones entre hospitales y universidades con la propia Facultad y tiene capacidad para 198 personas.
"Quiero agradecer el enorme esfuerzo de los decanos anteriores que en primer lugar, hicieron posible que se inaugurara el Hospital", dijo el decano Martínez, y agregó: "nosotros adquirimos el compromiso de hacerlo funcionar, por lo que agradezco también a aquellas empresas que colaboraron con donaciones".
HOSPITAL DE SIMULACION
En tanto, adelantó que "el año que viene se tiene previsto realizar la construcción del 3er. piso para el Hospital de Simulación, para que los alumnos enfrenten de mejor manera a los pacientes".
Para este Hospital de simulación, según indicaron en la facultad de Medicina, se contará con la tecnología de Create-a-Lab, una herramienta creada por Laerdal para desenvolver proyectos de laboratorios de entrenamiento, quienes proveen desde maniquíes, accesorios de entrenamiento, hasta mobiliario hospitalario.
En este sentido, está previsto "comenzar en 2009 con el entrenamiento de docentes que sentarán las bases pedagógicas, irán dos docentes por cátedra quienes después transmitirán sus conocimientos a sus compañeros", precisó Martínez.
"Es una idea por demás novedosa de nuestro Decano pasado y que se debe al cambio en los modos de atención a los pacientes", indicó el Prof. Dr. Jorge Martínez, decano de la facultad de Medicina, ante un auditorio repleto entre docentes y alumnos.
Hace varios años, cuando los alumnos realizaban sus practicas médicas en los distintos nosocomios, se contaba con "400 camas para cuatro cátedras. Hoy hay 16 camas para seis cátedras. Entonces había que generar una idea diferente, en pos de la educación de nuestros jóvenes", subrayó Martínez.
Así fue que se proyectó el nuevo Hospital como un centro con el equipamiento suficiente para desarrollar la educación a distancia, porque paralelamente a la disminución de las camas hospitalarias se observó también una merma de aulas, tanto en el edificio de la facultad como en los hospitales.
El proyecto del Hospital Integrado surgió hace diez años durante la gestión del decano José Fassi. En ese momento se pensó en la creación de un centro que nuclee información de los trabajos realizados en los hospitales por los docentes y los alumnos.
Hoy, con la incorporación de nuevas tecnologías hizo que ese proyecto de antaño se mejorara y en este caso, se iniciara la posibilidad de la educación a distancia.
Cabe decir que en el espacio que se inauguró ayer, se dictarán clases y se realizarán las conexiones entre hospitales y universidades con la propia Facultad y tiene capacidad para 198 personas.
"Quiero agradecer el enorme esfuerzo de los decanos anteriores que en primer lugar, hicieron posible que se inaugurara el Hospital", dijo el decano Martínez, y agregó: "nosotros adquirimos el compromiso de hacerlo funcionar, por lo que agradezco también a aquellas empresas que colaboraron con donaciones".
HOSPITAL DE SIMULACION
En tanto, adelantó que "el año que viene se tiene previsto realizar la construcción del 3er. piso para el Hospital de Simulación, para que los alumnos enfrenten de mejor manera a los pacientes".
Para este Hospital de simulación, según indicaron en la facultad de Medicina, se contará con la tecnología de Create-a-Lab, una herramienta creada por Laerdal para desenvolver proyectos de laboratorios de entrenamiento, quienes proveen desde maniquíes, accesorios de entrenamiento, hasta mobiliario hospitalario.
En este sentido, está previsto "comenzar en 2009 con el entrenamiento de docentes que sentarán las bases pedagógicas, irán dos docentes por cátedra quienes después transmitirán sus conocimientos a sus compañeros", precisó Martínez.
miércoles, 23 de julio de 2008
La educación a distancia favorece la presencial
Una docente de la UNL Virtual afirma que enseñar a distancia constituye una ayuda para mejorar la propuesta presencial. Diferencias pedagógicas entre ambas modalidades.
Desde la UNL Virtual, Analía Gerbaudo fue de las primeras docentes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) que formaron parte del sistema de educación a distancia que por 1999 nacía. En su experiencia a distancia, fue docente de cátedras de las Carreras de Filosofía, Letras y de la Licenciatura en la Enseñanza de la Lengua y Literatura.
-Sos de las primeras docentes a distancia de la UNL ¿Cómo fue tu experiencia de enseñar bajo esta modalidad desde los inicios?
-Uno aprende un poco también por ensayo y error, por más que desde la Universidad se hicieron cursos, especializaciones y charlas. Fue una experiencia enriquecedora. Mi primera materia fue Taller de Lectura y Escritura de Textos Filosóficos del Bachillerato en Filosofía. Lo dábamos por el entonces sistema satelital. La pregunta sobre cómo un taller que está basado en la práctica sería a distancia, era el temor. Nunca tuve resistencia, sí desconfianza, pero como la práctica está basada en la escritura aproveché bien el foro, y la devolución de los trabajos prácticos, hecho que me llevaba mucho tiempo, pero me daba más resultado que la presencial porque en esa instancia tenía la resistencia relacionada a que ?una docente que es de Letras viene a dar Filosofía?. No veían que se trataba de escritura académica. Como los alumnos a distancia no tenían esa interferencia, entonces los chicos se enganchaban bárbaro.
-Al interior de la comunidad académica ¿cómo fueron los primeros debates ante el surgimiento del sistema de educación a distancia?
-El espacio de interlocución de cuestiones didácticas me interesaba mucho. En particular, sobre cómo el profesor tenía que estar preparado desde grado para trabajar con Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTIC), no sólo por su posible desempeño en educación a distancia, sino que pueda tener una formación que le permita pensar a las NTIC como medios y no como un fin en sí mismo. Esa discusión fue muy interesante, al igual que la referida a la calidad académica. No es que baja la calidad porque tu cuerpo no está presente en un aula. La tarea educativa no pasa por más horas de cuerpo, o de clases, cuando tenés un instrumento que te permite reponer, como es el foro. En la presencial, cuando te graban una clase nunca la van a escuchar lo que uno dice es algo que se capturó como se pudo. La escritura te posibilita volver a leer, mirar, o si no se entiende, se volver a preguntar.
-¿Tu experiencia como docente a distancia modificó de alguna manera tus clases en la instancia presencial?
-El tema de trabajar en educación a distancia me ayudó a mejorar la propuesta de la presencial. Las precauciones que tomaba solamente con los estudiantes cuyo único espacio de interlocución era la pantalla me sirvieron muchísimo para evitar tipos de violencia generados por malentendidos en la instancia presencial. Puede ser que haya aprendido más didáctica cuando me tuve que preocupar por cómo recepciona un otro que no está ante tu clase. En lo presencial, mi error era focalizar demasiado en la clase como elemento de transparencia absoluta. Al verme obligada a desagregar una propuesta didáctica para alguien que no tiene obligación de ir a tu clase me permitió advertir hasta qué punto era importante transparentar al detalle eso mismo también para los alumnos presenciales. Un ejemplo de ello fue colocar como parte del programa los criterios de evaluación, es decir, cuáles son los ejes por los cuales un trabajo merece un aprobado, un bueno o un sobresaliente. Criterios que a una persona que no se lo cuenta en la clase, necesita escribírselo. Al tiempo, tal vez por las condiciones que fueron ingresando los estudiantes pos menemato, pos la reforma educativa, me vi en la necesidad de decirles a mis alumnos de la presencial, que fotocopien el material a distancia.
-Desde tu práctica docente, ¿qué diferencias notaste entre las modalidades presencial y a distancia?
-La educación a distancia permite quitar el grado de hipocresía que tiene la enseñanza presencial. Muchas veces en una clase los alumnos te dicen que sí, sonríen, o van a las clases por miedo porque piensan que no los vas a aprobar si no los ves, y en el examen advertís que entendieron muy poco. La educación a distancia tiene de bueno que los alumnos se conectan cuando pueden o tiene ganas. Si hacés una demanda clara, cada uno elige, están quienes lo hacen con conciencia porque el tema que tener que pagar condiciona. Generalmente a distancia no me encontré con un alumno que estudia como hobby, o que a la vez estudia otra carrera para decidirse por una u otra. La propuesta como herramienta de formación tiene unas potencialidades increíbles.
Fuente: Área de Comunicación CEMED
Desde la UNL Virtual, Analía Gerbaudo fue de las primeras docentes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) que formaron parte del sistema de educación a distancia que por 1999 nacía. En su experiencia a distancia, fue docente de cátedras de las Carreras de Filosofía, Letras y de la Licenciatura en la Enseñanza de la Lengua y Literatura.
-Sos de las primeras docentes a distancia de la UNL ¿Cómo fue tu experiencia de enseñar bajo esta modalidad desde los inicios?
-Uno aprende un poco también por ensayo y error, por más que desde la Universidad se hicieron cursos, especializaciones y charlas. Fue una experiencia enriquecedora. Mi primera materia fue Taller de Lectura y Escritura de Textos Filosóficos del Bachillerato en Filosofía. Lo dábamos por el entonces sistema satelital. La pregunta sobre cómo un taller que está basado en la práctica sería a distancia, era el temor. Nunca tuve resistencia, sí desconfianza, pero como la práctica está basada en la escritura aproveché bien el foro, y la devolución de los trabajos prácticos, hecho que me llevaba mucho tiempo, pero me daba más resultado que la presencial porque en esa instancia tenía la resistencia relacionada a que ?una docente que es de Letras viene a dar Filosofía?. No veían que se trataba de escritura académica. Como los alumnos a distancia no tenían esa interferencia, entonces los chicos se enganchaban bárbaro.
-Al interior de la comunidad académica ¿cómo fueron los primeros debates ante el surgimiento del sistema de educación a distancia?
-El espacio de interlocución de cuestiones didácticas me interesaba mucho. En particular, sobre cómo el profesor tenía que estar preparado desde grado para trabajar con Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTIC), no sólo por su posible desempeño en educación a distancia, sino que pueda tener una formación que le permita pensar a las NTIC como medios y no como un fin en sí mismo. Esa discusión fue muy interesante, al igual que la referida a la calidad académica. No es que baja la calidad porque tu cuerpo no está presente en un aula. La tarea educativa no pasa por más horas de cuerpo, o de clases, cuando tenés un instrumento que te permite reponer, como es el foro. En la presencial, cuando te graban una clase nunca la van a escuchar lo que uno dice es algo que se capturó como se pudo. La escritura te posibilita volver a leer, mirar, o si no se entiende, se volver a preguntar.
-¿Tu experiencia como docente a distancia modificó de alguna manera tus clases en la instancia presencial?
-El tema de trabajar en educación a distancia me ayudó a mejorar la propuesta de la presencial. Las precauciones que tomaba solamente con los estudiantes cuyo único espacio de interlocución era la pantalla me sirvieron muchísimo para evitar tipos de violencia generados por malentendidos en la instancia presencial. Puede ser que haya aprendido más didáctica cuando me tuve que preocupar por cómo recepciona un otro que no está ante tu clase. En lo presencial, mi error era focalizar demasiado en la clase como elemento de transparencia absoluta. Al verme obligada a desagregar una propuesta didáctica para alguien que no tiene obligación de ir a tu clase me permitió advertir hasta qué punto era importante transparentar al detalle eso mismo también para los alumnos presenciales. Un ejemplo de ello fue colocar como parte del programa los criterios de evaluación, es decir, cuáles son los ejes por los cuales un trabajo merece un aprobado, un bueno o un sobresaliente. Criterios que a una persona que no se lo cuenta en la clase, necesita escribírselo. Al tiempo, tal vez por las condiciones que fueron ingresando los estudiantes pos menemato, pos la reforma educativa, me vi en la necesidad de decirles a mis alumnos de la presencial, que fotocopien el material a distancia.
-Desde tu práctica docente, ¿qué diferencias notaste entre las modalidades presencial y a distancia?
-La educación a distancia permite quitar el grado de hipocresía que tiene la enseñanza presencial. Muchas veces en una clase los alumnos te dicen que sí, sonríen, o van a las clases por miedo porque piensan que no los vas a aprobar si no los ves, y en el examen advertís que entendieron muy poco. La educación a distancia tiene de bueno que los alumnos se conectan cuando pueden o tiene ganas. Si hacés una demanda clara, cada uno elige, están quienes lo hacen con conciencia porque el tema que tener que pagar condiciona. Generalmente a distancia no me encontré con un alumno que estudia como hobby, o que a la vez estudia otra carrera para decidirse por una u otra. La propuesta como herramienta de formación tiene unas potencialidades increíbles.
Fuente: Área de Comunicación CEMED
jueves, 10 de abril de 2008
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