La actuación del profesor en el nuevo paradigma de la educación
Sara Catalina Hernández Gallardo*
La educación abierta y a distancia se define como un proceso complejo cuya principal meta es la formación del estudiante. Su característica sustancial es que el alumno debe ser autodidacta, saber autodirigirse y automonitorearse, con la posibilidad de realizar trabajo independiente; también es imprescindible que asuma su compromiso grupal para socializar sus aprendizajes hasta lograr integrarse en comunidades de aprendizaje.1 Para tener éxito en esta modalidad, el profesor, tutor o asesor necesita aplicar la enseñanza desde una perspectiva particular. Algunos de estos aspectos y recomendaciones se darán a conocer en este artículo. A continuación presentaré algunas particularidades de la educación abierta y a distancia.
* Profesora investigadora de la Coordinación General del Sistema para la Innovación del Aprendizaje, Universidad de Guadalajara.
1 Una comunidad de aprendizaje es un grupo que facilita el trabajo académico entre sus miembros, quienes comunican sus experiencias significativas en torno a una temática y construyen el aprendizaje en grupo hasta llegar a procesos sistematizados de investigación. En las comunidades de aprendizaje se desenvuelve la personalidad de sus integrante;, en ellas pueden manifestar su manera de ser, sentir, pensar y expresarse.
CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN ABIERTA Y A DISTANCIA.
a) Amplía las oportunidades educativas. b) Establece modelos innovadores y flexibles. c) Aplica la tecnología en el desarrollo de procesos educativos. d) Relaciona los ambientes, educativo y laboral. e) Beneficia la preparación para el trabajo. f) Busca la construcción de conocimientos y habilidades cognoscitivas. g) Emplea la comunicación para dirigir el aprendizaje. h) Diseña los cursos en línea de acuerdo con los estudiantes. i) Utiliza métodos que fomentan el autodidactismo y la autoevaluación. j) Se elabora sus materiales con recursos pedagógicos y didácticos k) Propicia el desarrollo integral de los estudiantes. l) Forma estudiantes que aprenden por sí mismos, autodidactas. m) Atiende las diferencias de los estudiantes. n) Permite que el alumno se dedique a estudiar sin dejar de trabajar. o) Facilita la interacción entre los estudiantes y el asesor. p) Propicia una participación activa.
Todas estas características son teoría, que el profesor, tutor o asesor de esta modalidad se esfuerza en hacer realidad, en corresponsabilidad con sus estudiantes. Ello, innova el proceso educativo: tanto para los profesores como para los estudiantes hay cambios en las formas de aprender y enseñar. Quienes enseñan y aprenden en ambientes digitalizados deben modificar sus acciones de planeación educativa y de aprendizaje interactivo.
En ambientes digitalizados el alumno está inmerso en una cultura tecnológica que tiene relación con la generación de la cual nació: para los jóvenes de las ciudades el uso de las computadoras es una actividad diaria; pasan muchas horas en el chat en comunicación con otros jóvenes; consultan la Internet para obtener información de temas de su interés y realizar sus tareas; y se mantienen enterados de las noticias. Es indiscutible que tenemos una generación más informada; las barreras del espacio han desaparecido y se comunican entre sí de cualquier parte del mundo.
En cambio, los profesores que no se formaron en la época digitalizada, se clasifican en dos grupos: a) los que se resisten a su uso y afirman que su utilización impide pensar a sus estudiantes, y b) los que se esfuerzan por aprender a usar las nuevas tecnologías, aplicar la didáctica y la pedagogía en los procesos de aprendizaje digitalizados e investigar los problemas que se presentan en este ámbito. Las nuevas tecnologías están innovando los modos de aprender; corresponde al ser humano emplear la teoría para propiciar tal acción.
El trabajo del profesor en línea tiene una nueva dimensión al facilitar los aprendizajes con alumnos que están cerca de él de manera epistemológica para expresar sus dudas y recibir orientación. En esta modalidad, profesor y alumno están distanciados físicamente pero no en lo cognoscitivo. Esta condición repercute en la aplicación de la pedagogía: el docente debe poseer o desarrollar sus habilidades para la enseñanza utilizando los medios tecnológicos, que no son sencillos para aquellos maestros que tuvieron que asumirlos en edad adulta; sus experiencias
anteriores fueron distintas con el uso del pizarrón, el gis, los libros impresos, y la escritura a través del papel y el lápiz. En esta modalidad tendrá que dominar el uso de la teleconferencia y audioconferencia, la elaboración de cursos en línea, los foros, el chat con el empleo de la pedagogía y con las distinciones que caracterizan a estos medios.
El profesor debe tener una amplia preparación en su especialidad para conducir el desarrollo del programa académico en línea que atiende, así como experiencia en pedagogía y educación abierta. Sus funciones son: a) elaborar material didáctico; b) dar instrucciones precisas; c) guiar y asesorar al estudiante; d) aclarar dudas; e) ampliar temas; f) promover el diálogo y la reflexión; g) propiciar el logro del aprendizaje y la autoevaluación; h) proporcionar bibliografía actualizada; i) identificar obstáculos cognoscitivos que impiden el aprendizaje; y j) favorecer procesos de interacción entre sus alumnos. Su papel es de un docente flexible preparado que sabe propiciar el conocimiento en línea entre sus alumnos.
En los cursos en línea la actuación del profesor es necesaria para ayudar a centrar la discusión en lo más importante de la temática y guiar al estudiante en la internalización de sus aprendizajes; así se alcanzan los objetivos del curso. Su labor en el aula virtual consiste en:
a) Centrar la discusión en los contenidos escritos y orientar las intervenciones en las discusiones entre los participantes.
b) Propiciar la comunicación entre los partícipes para que compartan de manera agradable sus aprendizajes en el curso.
c) Atender los comentarios de los estudiantes de los cursos en línea para favorecer diálogos de calidad.
d) Sistematizar las opiniones, los puntos de vista y la reflexión de los estudiantes; actuar como mediador y organizador de los comentarios.
e) Analizar los distintos puntos de vista sobre las actividades de los estudiantes y marcar las pautas de trabajo.
f) Evitar discusiones reiterativas que no conducen a aclarar la temática.
g) Estimular a los participantes que no intervienen para que lo hagan; invitarlos a seguir adelante por medio de una alusión a su nombre o con una llamada telefónica directa.
h) Sugerir formas de consultar información y bibliografía adicional.
i) Determinar los lineamientos que se deben seguir al redactar los productos esperados.
j) Revisar los trabajos, hacer observaciones y retroalimentar el proceso hasta obtener un documento de calidad
k) Almacenar, por medios electrónicos, las actividades resueltas para transmitirlas o retransmitirlas cuando lo considere necesario.
l) Retomar aspectos olvidados o que nadie considera, pero que son interesantes para generar el aprendizaje.
m) Presentar resúmenes, sugerir y plantear las conclusiones de los contenidos estudiados.
n) Ilustrar sus explicaciones o la discusión de los foros con material didáctico cuando sea necesario.
Por todo lo anterior se afirma que el profesor ha de ser, primero, un conocedor de su asignatura, así como de los medios y recursos con que trabaja, y segundo, un experto en los procesos cognoscitivos de los estudiantes, para que promueva y generalice aprendizajes. El profesor ya no debe seguir asumiendo el papel de transmisor de conocimientos, sino estimular el pensamiento de los estudiantes, fortalecer operaciones mentales2 y desarrollar habilidades cognoscitivas3 (Hernández 2001), que despierten en ellos el interés por el conocimiento.
El profesor propicia el desarrollo de las habilidades cognoscitivas de los alumnos y la construcción del conocimiento. Crea y participa en verdaderas comunidades de aprendizaje, con todo lo que ello implica. Para que los estudiantes potenciales utilicen alternativas de desarrollo basadas en las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y tengan en cuenta aspectos de carácter humano relacionados con el aprendizaje con tecnología, se necesita que los profesores les den el apoyo necesario y los hagan sentir que forman parte de algo más grande. Esta sinergia puede ampliar sus experiencias de aprendizaje, superar su frialdad respecto al software y el hardware; de esta forma, se hace transparente el proceso de aprendizaje. El profesor es quien ha de responsabilizarse de ello.
Los docentes reconocen que los estudiantes aprenden mejor en grupos que cooperan. Una comunidad de estudiantes tiene la posibilidad potencial de reducir fricciones y establecer vías de interacción entre sus miembros; éstos discuten interpretaciones, encuentran a quienes conocen las expectativas del docente y participan en discusiones profundas en los temas del curso. Hay una sinergia en estos procesos de creación de comunidades de aprendizaje que ayudan a que los estudiantes se involucren completamente en dicho proceso y asuman la responsabilidad que implica su propia elección (O´Banion 1997).
2 Se entienden como cierta internalización de procesos que implican organización y coordinación de las acciones, en términos de los cuales se elabora información derivada de causas externas e internas.
3 Es un sistema de acciones que se internaliza, se hace propio y, consecuentemente se trae a la conciencia para ser utilizado en la solución de un problema.
Hay muchas formas de construir comunidades de aprendizaje en aulas alternativas: reforzando el diálogo por correo electrónico, el correo postal, salas de chat, discusiones cara a cara, televisión, video y comunicación por teléfono con los profesores, además de otros servicios de apoyo a estudiantes que sean proporcionados por las universidades virtuales. La mayoría de estos accesos son a la vez sincrónicos y asincrónicos. Los que estudian en estas comunidades de aprendizaje cuentan con profesores, asesores, recursos externos, tutores, personal de servicio a estudiantes, librerías y bibliotecas. Es importante acceder a distancia a todos estos recursos. El diálogo con profesores, asesores, tutores y condiscípulos es crucial para guiar a los estudiantes en el logro de aprendizajes. Estructurar posibilidades de diálogo con el asesor o tutor los ayuda en su desarrollo académico (Morgan 1995).
Las comunidades de aprendizaje son esenciales para quienes estudian a distancia por las siguientes razones (Hirumi 1996):
a) Las comunidades de aprendizaje generan más motivación que los ambientes individuales.
b) Los estudiantes de un grupo aprenden de sus compañeros, así es posible hablar de un mayor apoyo que con alumnos aislados.
c) La interacción cooperativa generada en las comunidades de aprendizaje permite el desarrollo cognoscitivo y social.
d) La interacción favorece que los estudiantes se perciban con posibilidades de colaboración positiva hacia sus compañeros; esto reduce la sensación de soledad, individualismo, anonimato e inseguridad, al comunicar sus ideas y relacionarse con otras personas.
En 1987 y 1996, la Asociación Estadounidense de Educación Superior difundió los principios de las buenas prácticas en educación de pregrado. Los tres primeros tienen las siguientes características (Chickering y Ehrmann 1996):
a) Ponen especial atención en el contacto entre los estudiantes y la facultad.
b) Desarrollan reciprocidad y cooperación entre estudiantes.
c) Utilizan técnicas de aprendizaje activo.
Las comunidades de aprendizaje en línea reúnen estas tres características. Un elemento esencial para el éxito, la retención y motivación de los estudiantes es su capacidad para formar comunidades de aprendizaje virtuales. El entrenamiento de las facultades para recibir enseñanza en línea incluye hacer hincapié en las estrategias de desarrollo en un ambiente social amistoso para todos los involucrados en la clase. Latchem y Lockwood (1998) indican que el trabajo en grupos colaborativo incrementa la motivación y satisfacción de los estudiantes y su desempeño. La educación en línea permite crear comunidades de aprendizaje. Los estudiantes que permanezcan inmersos en ellas estarán mejor preparados para conocer y enfrentar con éxito las demandas de su sociedad (Palloff 1999).
Las comunidades de aprendizaje facilitan el trabajo académico, en el que los estudiantes se comunican sus experiencias significativas en torno a una temática; así se construye el aprendizaje en grupo hasta llegar a procesos sistematizados de investigación. Los sujetos que las integran reconocen sus metacogniciones, que en parte es identificar los procesos por los que transitan para lograr el conocimiento. Buscar explicaciones apoyadas en la teoría que sean válidas y ayuden a lograr mejores aprendizajes, es una tarea complicada que muchas veces no se alcanza ni de manera presencial y tan sólo se queda en el deber ser.
Para hacer realidad una comunidad de aprendizaje el profesor en línea debe estar más preparado y comprometido con el proceso a través de los mensajes escritos en la computadora; ofrecer apoyos visuales; relacionar los mensajes de un mismo estudiante o los de otros estudiantes; hacer síntesis; argumentar conclusiones, además de estimular a sus alumnos para que generen procesos de reflexión y comprensión. En una palabra, construir conocimiento no sólo en términos individuales, sino en relación con otros participantes. Esto es difícil de lograr y casi siempre queda en el deber ser.
ALGUNAS DIFICULTADES PARA INTEGRAR COMUNIDADES DE APRENDIZAJE
En la mayoría de los casos, el estudiante de cursos en línea no conoce al asesor, tan sólo lo ha visto en una fotografía; eso le origina una sensación de lejanía: Para superar esta percepción de separación, algunos estudiantes lo que hacen es recurrir a otras personas que están cerca de manera presencial y que reconocen que ellos tienen mayor habilidad para ayudarlos a encontrar soluciones a los problemas que enfrentan en su curso. Esto resulta positivo, porque de algún modo el estudiante se siente acompañado en sus aprendizajes. Sin embargo, aquí surge la dificultad de que la socialización no se busca al interior del curso. Eso vuelve más complicado la integración de una comunidad de aprendizaje virtual.
No es posible que los profesores diseñen estudios en línea sin tomar en cuenta desde la planeación misma la socialización y dentro de ésta las comunidades de aprendizaje, en las que un estudiante se adapta al otro, cambia su percepción interna y la forma de comprender las situaciones de aprendizaje desde una perspectiva social; esto lo ubica en una posición diferente para analizar su presente y su futuro. Para que el profesor haga realidad la interacción social entre sus estudiantes, debe planear su curso dirigido para mantener la atención y lograr la comprensión en los estudiantes gracias a la interacción social entre ellos. Esto es mucho más fácil escribirlo que llevarlo a la práctica, implica del profesor habilidades pedagógicas, como saber psicología educativa y sociología para reconocer procesos de cognición en sus estudiantes; saber cómo propiciar la comunicación y la interacción social, además de comprometerse consigo mismo, con los estudiantes y con el curso.
CONCLUSIÓN
La educación abierta y a distancia es un proceso complejo que permite a los profesores creativos establecer un nuevo paradigma de la innovación que altera el hecho educativo implantando sucesos diferentes, como cambio, transformación y mejora de la realidad. El concepto de innovación se equipara con la renovación y la perfección de la actividad educativa, en una búsqueda permanente de solución de problemas educativos.
Con base en este nuevo paradigma innovador, el alumno se responsabiliza de sus aprendizajes, se vuelve reflexivo y desarrolla su capacidad para realizar trabajo en dos sentidos: el primero independiente y
de crecimiento personal, y el segundo de colaboración en apoyo e interés por el aprendizaje de sus compañeros.
El profesor visualiza la educación como facilitador de los aprendizajes de sus estudiantes hasta llegar a formar con ellos verdaderas comunidades de aprendizaje, donde se aprovisiona el trabajo académico y los estudiantes comunican sus experiencias significativas. Ellos son docentes que creen que sus alumnos aprenden mejor si pertenecen a grupos que cooperan.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Chickering, A. y S. Ehrmann (1996) “Implementing the Seven Principles”, AAHE Bulletin, vol. 49, núm. 2.
Hernández, S. C. (2001) Evaluación de habilidades cognoscitivas. México: Universidad de Guadalajara.
Hirumi, A. (1996) “Strategies for Enhancing Interactivity and Development of learning communities”, en Memorias del V Encuentro Internacional de Educación a Distancia. Feria Internacional del Libro.
Latchem, C. y F. Lockwood (editores) (1998) Staff Development in Open and Flexible Learning. Londres: Routledge.
Morgan, A, (1995) “Student Learning and Students Experiences: Research, Theory and Practice”, en: C. Latchem y F. Lockwood (editores) (1998), Staff Development in Open and Flexible Learning, Routledge, London.
O’Banion, T. (1997), The Purpose, Process, and Product of the Learning Revolution in the Community College. Leadership Abstracts.
Palloff, R. y K. Pratt (1999) Building Learning Communities in Cyberspace. San Francisco: Jossey Bass.